sábado, marzo 29, 2014

L’office sauvage qui sauve la nuit


Déjà je ne sais plus ce qui me passe avec cette ville Déjà je ne sais plus ce qui se passe avec moi Déjà je ne sais plus si ce que je sais fait partie du tout ou si c’est simplement un axe rosé pour échapper au froid Et je sens de la chaleur quand le froid frappe à ma maison et je sens comment tout part à la dérive Mais je ne m’échappe pas je reste ici assise avec un visage de collection et je continue d’être enveloppée par les mers que je ne connais pas mais que je sens Je continue d’être enveloppée par la fascination enfermée dans les bras Par les gares terribles Par le sang terrible Par l’office sauvage qui sauve la nuit Par les animaux la seule compagnie que je supporte Par l’alcool la douce anesthésie de ce temps Par les états clairement douloureux Par mon état complètement vide Et le gouvernement qui a les deux faces de la monnaie identiques Et sa boucherie qui est quelque chose qui ne me contient pas Quelque chose qui ne m’enferme pas entre quatre murs Et ce n’est ni une épée ni un mur

jueves, enero 23, 2014

Último llamado







































Si ella me falta la noche se convierte en una gran sutura
Y mi profundidad sería roja más roja que la vehemencia
Ella se multiplicaría y mis hijos serían sólo fracciones

Si ella y yo naciéramos la una en la otra como un espejo parásito
Asesina la vida que empieza cuando otra se apaga
En medio de lo podrido que puede ser un oscuro despecho
En el fondo de las palabras Los hombres cultivan piedras

Si ella me falta sería un mar cuyo olor se vuelve pretérito
Una perfecta forma Execrables los otros Nosotras mantenemos
la herida De mal gusto es mantener la sutura abierta y contaminada
Hundir la cabeza en platos con leche A ver si volvemos al ceno
y esta angustia es un pozo donde residen parvularias calcinadas
Llamadas telefónicas del horror Mujeres descuartizadas en Juárez

El último llamado a las ratas para morder El último llamado a la escuela
Dulzura en Brasil Quiero retomar la noche y volverme espejo
Tránsito Tragedia Traje Peregrinaje en medio de la garganta

Si ella me falta todo en mí se convierte en una gran sutura.
Marcela Saldaño





miércoles, noviembre 23, 2011

Un ojo llamado cacería o el ojo de Dios. De Marcela Saldaño. Por Domingo de Ramos.

Un ojo llamado cacería o el ojo de Dios. De Marcela Saldaño

Por Domingo de Ramos

La novísima poeta chilena Marcela Saldaño acaba de publicar un nuevo libro y como tal también presentarlo en sociedad. Su nuevo poemario “Un ojo llamado cacería” es su nueva propuesta poética. Una propuesta algo inusual para el país del sur ya que su tradición está entre dos grandes de su literatura los clásicos como Neruda o Parra de indiscutible influencia en los jóvenes escritores. El poemario explora en la veta de la vanguardia más radical del siglo veinte. El surrealismo. Y desde allí explora el lenguaje que se emparentan con el Altazor de Huidobro o con los poetas peruanos Cesar Moro y Westphalen así como la argentina Olga Orozco y no esta exenta del barroquismo latinoamericano que viene desde Lezama Lima el argentino Perlongher aunque la musicalidad de la poeta es mucho más profunda que la de Perlongher. La poeta se explaya como una hedonista, una sibarita de las palabras que se adentra en el objetivo y los significados y los profundiza, los oscurece, los aclara y los adensa en símiles y en torrentes que al parecer nunca acaban convirtiéndola en una joyería finísima muy bien hilvanadas creando mundos artificiales dejando que, la realidad sea un accidente de la vida donde no queda nada de esa civilización bárbara que nos domina. Un paraíso extraño, hermoso y violento.

El ojo se convierte en una gran órgano de Dios que todo lo ve y lo puede ver transformando y destruyendo una realidad que cada vez se muestra mas endeble o precaria porque su inconfundible propuesta de discurso aluvional de acumulación de imágenes es que lo va a reemplazar todos los objetos conocidos y crea nuevos objetos que amueblan y distorsionan vehementemente la racionalidad en que vivimos. Aquí un ejemplo de ello al iniciar el libro que a modo de un manifiesto poético nos abre sus claves para entender este mundo extraño de la poeta. “El ojo de los oscuros papeles Ojos de transparencia terca El centro del ojo es espeso poco se sospecha de él y sus organismos Organismos invisibles Insatisfechos Corrosivos El ojo desea El ojo grita Tiembla en medio de las bestias que lo devoran Aunque ellas no saben que son las presas No saben que ese ojo lleva consigo trozos de piel mudada Por eso cuando ellas tiemblan y escupen existe un niño que pierde sus ojos Y el vacío es la punta de la catástrofe y la arcada…” Como verán estimado lector es un río furioso que va encabalgándose llevándonos por terrenos movedizos y oníricos. El ojo es la simiente, el ojo es el motor desde donde nace una nueva lengua que a su paso va descubriendo nuevos objetos. El vitalismo visceral con que se desplazan las palabras nos conducen a lo largo del libro a una trasfiguración constante de los referentes y que se hacen frágiles, porque son las palabras que en un momento se muestran frágiles por la velocidad que la poeta imprime y a la vez el viaje es un viaje a la lengua misma, una exploración radicalizados con expresiones de las podredumbres, de los detritus de que está compuesta y que adquieren una singular belleza en su recorrido aluvional como limpiando el mundo, esto quiere decir cuanto más sucio este será, más esplendoroso el mundo que vendrá después. Escatología y Belleza. Esa es la poesía. Aquí la belleza la mera belleza no es su fin es la exploración de los abismos y los límites de la condición humana. Toda la poesía busca una belleza pero sin que lo haga a priori o forzándola como lo hacían los parnasianos sino esta se encuentra de diversas formas, con riesgos busca una belleza grande y trágica, desgarrada por la disonancia y el horror, por la fealdad y la violencia.

Y es esto lo que parece querer decirnos Marcela Saldaño en este libro. No hay concesión al lector apático ni pasivo sino quiere que este participe de su espíritu rupturista y de cómplices a la vez. Sigámosla pues a esta talentosa y joven poeta que viene del sur.

viernes, octubre 07, 2011

Antes de ti, bosque de mi vida.




Frente al gran muro

Frente a los cuerpos hinchados

Frente al cuerpo

Frente a las líneas

las noches mágicas

Sin magia

Lo especial como cualquier cosa

La noche dentro del ojo

Qué más da si la noche

Es más noche

Si no la nombro

Si el día

Se vuelve oscuro al omitirlo

Si chillo

Y flores se levantan en vez de piedras

Y que los que desaparecieron

Viven aquí en medio de los tristes árboles

De viejas fotos en guías turísticas

De ti acostado

Bebiéndote tu propia vida

Te consigo trabajo

Te consigo novia

Te consigo amigos

Te publico

Y me río

Me río de mí

De ti

No de nosotros

De ti

De mí

Y no puedo dejar

De robarme todo

De creer

En el olor a pistolas

En los cuchillos perfectos

En escribir escuchando música

Y pensando

En Suiza

Corea

Pensando en Brasil

Pensando en Chile

Tan tristemente largo

Angosto

y miserable

Pensando en mí

Tan sola

Tan feliz

Tan arriba

Que ni yo me alcanzo.

sábado, agosto 27, 2011

En el fondo del lago estamos despiertos

Pude ver como los ejes de la revolución se manifestaban

Como los jóvenes llenos de ideales se acercaban a la muerte

Como mucha gente sacaba lo peor de sí

y los generales de la carne se arreglaban sus bigotes

mientras sus mujeres despreciaban a su género

y arreglaban las chaquetas de sus maridos

Como la bestia se movía entre ellos

Como conversaba en un idioma extranjero

Como los fariseos se movían con sutil gracia

Sonreían y comían cosas espectaculares y asquerosas

Vi como un poeta se suicidaba en la habitación de una amiga

Como él terminaba con su vida

Mientras ella se quebraba el brazo

Mientras la gente en la calle podía oler su muerte

Y su triste mueca de maniquí colgando de la luminaria

La muerte colectiva de ojos podridos vendados para morir mejor

Vi como las nubes cubrieron la atmósfera

Como ese pavor asesinaba a las aves

Pero nadie supuso

Que volverían a nacer más fuertes

Que los nidos se cristalizaron y que el canto

el canto apagado volvería más tarde

Y sus nietos y bisnietos

Hijos y raíces

Treinta años más tarde gritarían con más fuerza

Romperían las nubes

Y conscientes de la niebla de muerte

Ofrecerían su vida y su energía por algo que nos deben

Si el poderoso acaricia su copa

Nosotros acariciaremos nuestras cacerolas vacías

Nuestras voces pobres y fuertes

Porque la pobreza es de quienes

Sin dinero lo pierden todo

Nosotros tenemos la fortaleza de no poder ser robados

Ni siquiera por la muerte

Porque hasta ella nos pertenece

y el sueño y todo lo que podamos construir

Nosotros somos los valientes y la presencia del bosque

el bosque en la ciudad que se levanta

intoxica con sus frutos al podrido

al basural que tala el bosque y transforma la semilla

la vende y la acicala para matar desde adentro el sueño

pero no sabe

que el que nada tiene nada pierde

nada es gratis en esta vida señores

menos su crimen

se acabó el tiempo del silencio

estamos en el tiempo de la denuncia

ha despertado el pueblo que dormía en el fondo de un lago.

jueves, agosto 18, 2011

Cataclismo

No sé qué hacer frente a tanta belleza

frente a las noches

cuando parece que todo brillara a cierta hora

y mi belleza

y juventud

fueran peleas que llevo a diario

y quisiera gritar pero hablo bajito

y te envío mensajes desesperados en la noche

al otro día

luego del sueño

todo parece más liviano

pero a ti te sigue importando

pienso en la distancia

que ya no me importa

porque sigues aquí y yo en ti

y aunque nunca tendremos el tiempo a nuestro favor

seguimos recordando las noches de orquídeas

tú mi verdadero cataclismo

Araucana / Diaguita / Yámana

Yerta/ Torcida/ Americana

Yo

tu olor de maltratado continente.


VII

el silencio es una contradicción

un silencio de año impar

en la calle veintiuno

aquella que espera sin inclinaciones

asuntos latinos heredados en la cortina del bar que nunca tuvo ventanas

la magnitud de los sueños es la templanza

la obsolescencia del hombre en su régimen de sarcasmo

el viejo exterminio es la morada en cuarentena por una plaga

la historia de la locura en un infinito de cuatro paredes

la consistencia de mirar un acuario

y sin más

cortar el brazo

con el que se escribe.

J'veux ton amour





Llegaste entre mis llamas

como una tempestad

que cultivó flores en mis mares

hurgó en mi bosque

derribó murallas invisibles

inspeccionó la memoria de la lengua

y todos los iris dentro del cuerpo

tú mi mujer sin cabeza

tú mi mujer sin cuerpo

encarnada ahora

tú hierro entre mis cien aceros

oro entre mis piedras torcidas

el único cuerpo de esta memoria

hierves mi piel

solo queda el incendio de la noche

el más oscuro

sin pasado ni memoria

que no sea la tuya

caminamos entre llamas y sueños

entre espinas y fosas

que no duelen

que aman

sienten

se vuelven madera

tú y yo en un nuevo bosque

cultivando piedras azules

y tu vientre y tu hijo

parte de nuestro nuevo mundo

el de la noche más cálida

que cualquier otro día

que hayamos conocido.